La Banda de Música de Elgoibar, fue oficialmente constituida el 1º de julio de 1885, siendo su fundador y primer Director el, a la sazón, Organista de la Parroquia elgoibarresa, D. Ildefonso Lizarriturri y Aizpitarte. Tenía 26 años y un sólido y bien ganado prestigio musical. Contaba esta primera formación con 14 músicos, siendo su presupuesto anual de 1.500 reales. El Ayuntamiento es consciente del importante papel que puede  cumplir una banda y encomienda a la misma diversas funciones: pasacalles, acompañamiento a la Corporación, procesiones, conciertos, bailables, etc… A partir de entonces todos los acontecimientos locales contarán con la imprescindible presencia de la Banda de Música.

Ildefonso permanecerá como Director de Banda durante diez años dando paso a Silvestre Ansola, txistulari de la dinastía “Txanbolin”. En 1902 y como consecuencia de que el todavía organista Lizarriturri consigue, mediante brillante oposición, la plaza de organista en la parroquia San Vicente de San Sebastián, la vacante de esta plaza en Elgoibar y la salud de su director Silvestre hacen que el Ayuntamiento decida contratar al joven procedente de la localidad de Beasain,  D. Ignacio Bereciartua, como organista y Director de la Banda. En 1903 la Banda la constituyen 25 componentes quienes además de cumplir con todas las obligaciones musicales de la localidad comienzan poco a poco a visitar otras localidades, Eibar, Cestona, Deba, San Sebastian, Ordizia, etc…

Y llegó la guerra en 1936. Unos marchan, otros dejan la Banda, otros van al frente….Elgoibar no está para Bandas. No es tiempo de alegrías. Y sin embargo, como la llama de una vela que resiste apagarse, permanece un pequeño reducto fiel a su afición. Son pocos, pero aguantan. La Banda toca cuando puede y como puede. Aguantando, manteniéndose.

Terminada la guerra en 1939, Bereciartúa no continúa al frente de la Banda. Es designado para sustituirle D. Ignacio Gonzalez Bastida. Este permanecerá entre nosotros hasta 1944. Tarea suya fue la de reorganizar la Banda entre viejos músicos y nuevas incorporaciones.

El 18 de octubre de 1944, como consecuencia de que el actual Director de la Banda no cumple el requisito de pertenecer al Cuerpo de Directores de Banda de Música, y tras el correspondiente Concurso General, es designado nuevo director de la Banda, D. Julio Perez-Cortés Coronado, de Villabuena de la Serena (Badajoz). D. Julio llega a nuestra localidad con su numerosa familia, e inmediatamente varios de sus hijos ingresan como miembros en la Banda. Hablar de D. Julio (siempre con el “Don” delante), es hablar del Himno del Club Deportivo Elgóibar, que todavía hoy, sique manteniendo la misma fuerza que entonces. Sería el Sub-Director de la Banda, Isaac Azpiazu,e el encargado de poner letra al mismo. D. Julio era el encargado, además de la dirección de la Banda, de dar clases de solfeo y de diversos instrumentos. Fueron años duros, a los que a la Banda se le exige cumplir con numerosísimas obligaciones, pero con escasas contrapartidas. Sólo el entusiasmo y la afición de aquellos hizo que la Banda se mantuviera, que subsistiera.

Al comienzo de la década de los cincuenta, tras la jubilación de D. Julio y dado que se suavizaron las duras exigencias de la posguerra respecto a los requisitos del Director, el Ayuntamiento elige a Julián Iriondo Bergaretxe, animoso trompeta y miembro de la Banda en muchos años. Alumno de Ignacio Bereciartua ingresó en la Banda con once años. En el momento del nombramiento, ocupa el cargo de Sub-Director y ayudante de D. Julio en las clases de la Academia de Música. De la mano de Julián, un numeroso grupo de animosos jóvenes ingresan en la Banda, con lo que ésta vuelve a recuperar el esplendor de otros tiempos. Julián debutó en 1952 y se mantuvo hasta 1956, en que por motivos laborales, tuvo que dejar, muy a su pesar, la dirección.

Su relevo no fue nada traumático, el hasta entonces Sub-Director y bombardino solista, Jose Zubiaurre Leyaristi “Balle”, cambiaría este instrumento por la batuta. José fue también se inició en la banda de la mano de Ignacio Bereciartua, por lo que fue compañero de Julian durante muchos años. Al poco tiempo de su debut, y en fechas sucesivas, de acuerdo con su edad, sus tres hijos se incorporaron a la Banda tocando el clarinete. Tampoco el mar por el que le tocó navegar a José estuvo libre de tormentas. Vivió años difíciles, pero su proverbial “mano izquierda” le hizo salir airoso de numerosos avatares.

A finales de los años 60, y como consecuencia de que las costumbres cambiaron y la gente que hasta entonces abarrotaba la Plaza de los Fueros a la hora de los bailables, se refugió en la recién nacida discoteca, se tuvieron que dejar de interpretar aquellos históricos bailables. Los vientos de cambio llegaron también a la Iglesia, y las numerosas procesiones en las que participaba la banda fueron suprimidas.

Ante estos hechos, se potenciaron los Conciertos. Como novedad, comenzaron a ofrecerse en el ya desaparecido Teatro Odeón, pasando posteriormente y hasta nuestros días al Herriko Antzokia, lo que supuso una mejora en el repertorio, buscándose metas más ambiciosas, inabordables unos años antes.

También se potenció la Academia de Música, donde se impartían clases de solfeo y diversos instrumentos por parte de miembros de la Banda. Con el nombramiento de Jaime Arrese como alcalde de Elgoibar, la Banda estrenó uniformes y pudo renovar una parte importante de su instrumental.

El 18 de diciembre de 1983, José pasaba la batuta al hasta entonces Sub-Director y clarinete principal Jose Antonio Osoro Aguirre. Además de esto, Jose Antonio era el profesor de instrumentos de madera en la Academia de Música ya que anteriormente y durante muchos años tocó el saxofón tenor en la Banda. A los pocos años de su debut, el 24 de noviembre de 1985 se celebró el primer Centenario de la Banda, con un extraordinario programa y numerosos acontecimientos cuyo cénit fue el concierto ofrecido en el teatro Odeón que fue retransmitido en directo a través de Radio Euskadi y recogido por las cámaras de Euskal Telebista (ETB). El broce de oro del concierto fue el estreno absoluto de la obra “Kontzejupe”, expresamente compuesta para la ocasión, por el músico elgoibarrés Juan Cordero Castaños, y dirigida por él mismo.

Jose Antonio, trabajador infatigable y dedicado por entero a la Banda, mantiene y mejora en lo posible, el legado de sus antecesores. En el año2007 se le tributó un merecido homenaje por sus 50 años como miembro de la Banda. En 1991 la Banda grabó un disco junto a los Gaiteros de Pamplona, que tuvo una gran difusión, agotándose la primera edición. En 1993 se estrenó el nuevo local de ensayos, disponiendo de más espacio que en anterior y una excelente acústica.

En el año 2002, la banda tuvo la oportunidad de grabar su segundo disco, de la mano de la empresa elgoibarresa KONDIA con motivo de su 50 aniversario, editado con marchas de distintos paises del mundo.
 
En la actualidad la Banda, que cuenta con 55 miembros con una media de edad de 32 años, es miembro de GIBANTZAR, Federación Guipuzcoana de Bandas de Música y de EMUDAFE, Fundación de Música y Danza de Elgoibar, de donde se nutre de nuevos y jóvenes valores.